15,00 €
7 disponibles
La combinación de Ojo de Buey, Aguamarina y Cuarzo enraiza, serena y potencia tu ritual nocturno. Ideal para soltar el día y conciliar un sueño reparador.
Descansar bien no siempre depende solo de “tener sueño”: la mente acelera, el cuerpo acumula tensión y el sistema nervioso tarda en bajar revoluciones. El Set para Dormir está pensado como un acompañamiento suave para el final del día. La combinación de ojo de toro, aguamarina y cuarzo busca calmar la mente, relajar el cuerpo y crear un ambiente energético propicio para un sueño profundo y reparador.
Ojo de toro – Calma enraizada
Variante rojiza del ojo de tigre, el ojo de toro aporta una sensación de calidez y seguridad. Su energía es estable y “terrenal”, ideal para quien se va a la cama con el cuerpo inquieto o la mente anticipando problemas del día siguiente. Ayuda a liberar tensión acumulada en abdomen y piernas, favoreciendo la sensación de peso agradable y descanso físico. Es un buen “ancla” cuando aparecen pensamientos repetitivos o sobresaltos nocturnos.
Aguamarina – Olas que apagan el ruido mental
La aguamarina trae una calma fresca que suaviza la respiración y el diálogo interno. Tradicionalmente asociada al fluir del agua, alivia la ansiedad anticipatoria y favorece un tono emocional sereno. Es muy útil en noches donde cuesta “apagar” la cabeza, porque invita a una comunicación interna más amable y a soltar preocupaciones hasta la mañana siguiente. Su vibración es especialmente adecuada para rituales de higiene del sueño y momentos de meditación ligera al final del día.
Cuarzo – Armonizador y amplificador
El cuarzo transparente actúa como amplificador de la intención y de las cualidades de las otras dos piedras. Ordena la energía del espacio y aporta claridad suave, de modo que las sensaciones de calma y enraizamiento se mantienen de forma más estable durante la noche. Colocado cerca de la cama, ayuda a que el conjunto trabaje de forma coherente.
El ojo de toro “baja” la energía, relajando musculatura y aportando seguridad corporal.
La aguamarina “aplaca” las olas mentales y facilita una respiración más profunda y regular.
El cuarzo “orquesta” el conjunto, sosteniendo la intención de descanso y la armonía del entorno.
El resultado es un aterrizaje gradual: del ruido del día a una noche tranquila, con mente más silenciosa y cuerpo más pesado y dispuesto a dormir.
Desconexión suave: apaga pantallas 15–20 minutos antes. Si te apetece, enciende una luz cálida.
Colocación:
Ojo de Buey sobre el abdomen bajo o entre las manos.
Aguamarina cerca de la garganta o sobre el pecho alto.
Cuarzo en la mesita de noche o bajo la almohada (en una bolsita).
Respiración 4–6: inhala en 4, exhala en 6 durante 12 ciclos. En cada exhalación, imagina el peso del cuerpo hundiéndose con seguridad en el colchón.
Intención breve: en voz baja o mentalmente, repite tres veces: “Suelto el día. Mi cuerpo y mi mente descansan con serenidad.”
Cierre: deja las piedras en su lugar; si surge un pensamiento, agradécele y vuelve a la respiración.
Insomnio por rumiación: sostén la aguamarina 1–2 minutos y luego apóyala en el pecho.
Desvelos nocturnos: toma el ojo de toro entre las manos y realiza 6 respiraciones largas, enfocándote en el peso de las piernas.
Sueño ligero o interrumpido: mantén el cuarzo cerca de la almohada para estabilizar el campo energético de la zona de descanso.
Limpia las piedras ocasionalmente con humo de incienso o dejándolas junto a una ventana con luz suave (evita exposición solar intensa y prolongada). Para recargar, colócalas sobre una pieza de cuarzo más grande o una placa de selenita, o simplemente respira conscientemente mientras sostienes cada una con una intención clara: “Que mi descanso sea profundo y reparador.”
Este set potencia el ambiente de relajación y la disposición interna para dormir bien. Con el uso constante, muchas personas notan que se convierte en su pequeño ritual de cierre, señal clara para el cuerpo de que el día termina y la calma comienza.
Trabajamos con piedras naturales y cada una tiene su carácter. Por ello, pueden darse pequeñas variaciones en color, brillo, vetas, inclusiones, forma o tamaño respecto a las imágenes. Estas particularidades no son defectos: son parte de su belleza única. El tamaño aproximado de las piedras es entre 1,5 y 3 cm.
Recibe novedades, rituales y ofertas puntuales.
Nada de spam, solo magia práctica.
© 2025 El Gato Metafísico. Todos los derechos reservados.